Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación.

Al continuar navegando entendemos que aceptas su uso

Artículos

ELEGIA A UN AMIGO Y COMPAÑERO EJEMPLAR

Categoría: El Análisis de Demetrio Publicado el 09 Julio 2014
Visto: 1024

La aplastante derrota de Brasil ante Alemania no oscureció el trágico accidente de tráfico provocado por tres chicos menores de edad que habían robado un coche. En el lance perdió la vida un periodista, un amigo, argentino, Jorge ‘Topo’ López con el que tuve el honor de trabajar durante un tiempo en Barcelona. 

La luctuoso noticia, en suma, me ha producido una doble tristeza, por una parte porque se trataba de una persona joven, 38 años, que deja dos hijas y una viuda, también periodista que, como él, estaba trabajando en Brasil como enviada especial de un medio de comunicación argentino; por otra, la tristeza de por la pérdida de un estimado, cabal y lucido periodista, pero sobre todo amigo.

Guardo del ‘Topo’ innumerables recuerdos porque se trataba de una persona entrañable, de gran profesionalidad y rigor, siempre dispuesto a compartir su notable sapiencia, de ahí que al conocer  el luctuoso hecho  y reponerme a duras penas del impacto, me pregunté a que dioses habría agraviado un hombre que era incapaz de ofender a nadie, para que tres jóvenes desaprensivos provocaran un accidente de tráfico de tal magnitud.

Jorge era un hombre causa de si mismo y por eso actuaba en total libertad y responsabilidad, pero los seres no decidimos todo lo que nos pasa.  “Nosotros”, subraya el filósofo Baruch Spinoza, “no decidimos todo lo que ocurre con nuestro cuerpo, que es un modo de atributo de la extensión. No obstante, un hombre libre en nada piensa menos que en la muerte, y su sabiduría no es una meditación de la muerte sino de la vida”. Así era ‘El Topo’.

Un ser embriagado de vida no prevé la muerte; no obstante, el hombre descubrió a lo largo de su evolución dos elementos que trastocarían la vida de nuestra especie; la conciencia de su identidad como ser individual y libre, único e irrepetible, y  la certidumbre  de la muerte. Jorge, como Chaplin, estaba convencido de que la vida había que vivirla para sufrirla, para gozarla, y que el procedimiento más seguro para hacerla más agradable a uno mismo consistía en hacerla agradable a los demás. Era, creo yo, un utópico, y sentía que la vida no consiste en vivir sino en convivir, disfrutaba de las alegrías ajenas y se entristecía con las penas de los demás. En ambos casos es signo de que se ama algo y amar es bueno para el hombre y Jorge amaba a su prójimo y a su profesión , a la que dedicó lo mejor de  sus días.

Jorge cuantos nos honramos en haberte conocido compartimos iguales sentimientos, las mismas sensaciones por tu ausencia, y juntos saboreamos el placer de la reconfortante frescura que nos proporcionaste con tu amistad, con tus crónicas, y semejantes  a los amantes de Penélope ofrendamos sacrificios a los dioses en tu honor, nos recreamos con el recuerdo de tu compañía y magisterio periodístico permanente y nos deleitamos con la recreación de tus palabras, la dulzura de tu mirada, y la clarividencia de tus opiniones.  

‘Topo’, escúchanos, porque morir no basta, estarás siempre en nuestros corazones.